miércoles, 10 de octubre de 2012

Dos días antes.

Aquel día me desperté con ganas de comerme el mundo, era un día espléndido; el sol brillaba tanto que en mis ojos no podían mirarlo. Tenía ganas de ir al instituto para que me dieran las notas del segundo trimestre. Era increíble como había pasado el tiempo, hacía dos años era una niña de tan solo quince años.. Cómo ha pasado el tiempo. Decidí vestirme, una camisa roja de manga larga (todavía hacía frío) y un pantalón negro.
Desayuné y cogí mis cosas para ir al instituto.
Buah! Se juntó mucha gente el en patio. El director vestido de "no-director" (es decir, no como nos lo pintaban en las películas, con su corbata y su traje) y subido a una especie de plataforma, empezó a explicar por el micrófono dónde debíamos ir para encontrarnos con nuestro tutor. Me tocó ir al aula de música. Todavía no había encontrado a nadie de mi clase, así que me apresuré por que empezaba a sentirme sola, con tanta gente alrededor, y nadie con quien conversar.
Me deslicé rápidamente por el pasillo que conectaba le patio con la sala de música. Allí estaban, todos con caras alegres, sonrientes y riéndose a carcajadas. Nuestro tutor Leo, todavía no había llegado. Me encontré con Elisabeth. Ella emocionada, contaba que estas vacaciones se iría a Granada con su familia cinco días, y que allí vería a Daniel, a quien cada dos por tres mencionaba. Luego empezó a planear todo lo que haríamos juntas sin saber que esas predicciones nunca se cumplirían.
De pronto, alguien me abrazó por detrás, era Hugo. Venía diciéndome que había suspendido dos. Pero que no tendría problemas para quedar estas vacaciones.
Leo apareció por el final del pasillo que minutos antes recorrí yo. Tenia un montón de sobres donde estaban las notas de Bachiller. Mi corazón se aceleró. Sabía que este trimestre había estado mas pendiente de Hugo que de mis estudios,  y también sabía que no era lo correcto, ya que tendría que repetir los exámenes de ese trimestre para recuperar la nota.Leo me dio mi sobre. Me dijo que este trimestre me había salvado por los conceptos y el comportamiento. Pero que el siguiente no sería así. Suspendí matemáticas, no era mi fuerte, así que no me sorprendió.
Esa noche salimos y fuimos a "La Cueva" un karaoke que habían abierto hace poco. No me divertí mucho, estaba muy agobiada, había algo en la atmósfera que te impedía respirar bien. "Será la contaminación", pensé.

No hay comentarios:

Publicar un comentario